NUESTRA HISTORIA

El objetivo del presente trabajo es mostrar el nacimiento, la evolución y el estado actual de la institución, no el del resalta una u otra personalidad dentro de ella. Se entiende que las hubo y muchas, las mismas fueron apareciendo a lo largo de los años y destacando su actividad en las páginas de los libros de Actas de Asambleas y Comisiones Directivas, verdaderos testimonios que nos muestran como el tesón, el trabajo y la vitalidad pueden imprimir un ritmo acelerado al crecimiento de aquella, llegando a los 70 años de vida y mostrándose a la comunidad salteña como una de las más progresistas de sus instituciones.

Como variables de análisis en el presente trabajo se desarrollan:

– Estructura interna y funcionamiento orgánico de la institución creada.
– Problemática dominante a través de los años, que mantuvo el constante crecimiento de la Sociedad.
– Relación que entabla la institución con los miembros de la comunidad receptora y con los de la comunidad connacional

En la primera parte del trabajo se presenta una visión de la Salta de 1920, es decir del año de la creación de la Institución para introducir al lector en la Salta de la época, en su faz socio-económica, apenas dibujada, tomando aspectos de su población, producción, caracteres edilicios, adelantos, educación, salud, anhelos.

“La Corriente Migratoria Arabe en Salta”, de las profesoras Leonor Navamuel, Elena Teresa José y Mercedes Puló de Ortiz, gentilmente facilitado, ha servido y una significación en lo que hace al aporte de los árabes en Salta, en este caso, materializado en la creación y funcionamiento de la Institución que en el presente trabajo se analiza. Enfocado desde una antropología filosófica, ha ayudado a comprender las actitudes y el pensamiento que animaron a todos aquellos que de una forma y otra contribuyeron al desarrollo de la Sociedad identificándola con la Patria Chica.

Salta en 1920. Una pequeña ciudad que no había dejado aún sus rasgos de aldea, unas pocas calles revestidas de adoquines, son mudos testigos del paso de unos escasos automóviles, muchos carros, mateos y tranvías impulsados por el maravilloso descubrimiento que fue la energía eléctrica. “… evitemos que la lluvia nos deje sin adoquines..” decía el diario Nueva Epoca, y continuaba: “… El afirmado de nuestras calles es sin duda por ahora el problema más importante a que está abocado el gobierno de la comuna. La renovación del afirmado de madera debe hacerse casi por completo; muy pocas son las calles en que el adoquín se halla en buenas condiciones…”

Muchos de los caminos interdepartamentales e interprovinciales, se encontraban en malas condiciones; la falta de recursos impedía el arreglo de los mismos.

El Puente Vélez Sarsfield sobre el río Arias, que era el punto de acceso obligado a la ciudad de Salta por su parte sur, necesitaba ser reconstruido urgentemente. Puente de madera construido bajo la presidencia de Sarmiento en 1875 estaba en un estado ruinoso. Por él se efectuaba todo el tránsito de las fincas, chacras y quintas del sur, que proveían de leche, verduras y frutas de la ciudad.

Un proyecto para la defensa, saneamiento y embellecimiento del Río Arias, en su margen izquierda, es puesto en marcha por el Poder Ejecutivo Nacional, que destina la suma de $1.000.000m/n para dicha obra, de acuerdo con el presupuesto y planos de la Oficina Nacional de puentes y caminos.

Este beneficio proporcionaría trabajo a obreros, modificando favorablemente la situación un tanto delicada de los 33.000 habitantes de la capital. Muchos lograrían escapar de la penalidad impuesta por una Ley sobre la Vagancia. El proceso era “verbal” y somero. El detenido, emplazado a que dentro de un plazo perentorio “compruebe con quien trabaja. Si vencido el mismo no lograba hacerlo, ¡adentro!

El estado sanitario de la población no era muy bueno que digamos. Falta de recursos y factores diversos anulaba la acción de las autoridades sanitarias. En 1920 mucho preocupan las noticias que de todos rumbos llegan sobre el grado de propagación de la peste bubónica. Por otro lado, todo el norte del país era profundamente palúdico y esta era una causa de atraso, pobreza e inercia que no podía corregirse sin ir al fondo y causa del fenómeno. A este preocupante panorama debe agregarse las denuncias de la aparición de tifus exantemático en San Carlos y su propagación en Amblayo. El servicio médico era deficiente y demasiado caro. El que se ponía de manifiesto en ocasión de afectar alguna epidemia a la población.

Sin embargo la abnegación y la ayuda a los elementos desvalidos de la Sociedad salteña, se pone de manifiesto en una Institución de Beneficencia abocada por entonces a costear la construcción de una sala-cuna en el Hospital del Milagro.
La instrucción pública no se descuidaba, lo comprueba la existencia de escuelas provinciales, particulares, normales de maestros y Colegio Nacional, de cuyo seno surge el primer Centro de Estudiantes secundarios, con sus estatutos que tenían como objetivos: la solidaridad estudiantil entre sus miembros y demás alumnos de instituciones de enseñanza secundaria de la capital y alcanzar una mayor cultura y educación en la juventud de Salta, asegurando los derechos inherentes a los estudiantes.

En 1919 la población escolar de la provincia llegaba al número de 32.806 estudiantes, de los cuales 17.766 asistían a escuelas provinciales, particulares y normales.

En cuanto a producción se refiere, la agricultura centra su atención en los cultivos de caña Java, la más productiva de las cañas de azúcar. Se insta permanentemente al cultivo del algodón en la zona del Chaco Salteño, manifestándose que se halla en estado embrionario, considerándose una imperdonable desidia del gobierno y de los hombres de negocio, cuando entra a considerarse la muy buena producción de la época de la colonia.

En el interior de la provincia, asoma en la primera fila de las poblaciones rurales del Norte Argentino, Rosario de la Frontera, inaugurándose por obra de la Municipalidad un matadero municipal y dotando al vecindario de alumbrado eléctrico. Progresos edilicios más importantes de los últimos tiempos que contribuían a fomentar el comercio y la industria. Adelantados se encontraban ya los trabajos preparativos para la instalación de una fábrica de vidrio, que proveería de botellas para el Agua Palau y después para el consumo de la provincia de Salta.

Salón Comedor en la década del 50

La idea de comunicarla con el Pacífico vía Chile, lleva al Gobierno de la Provincia a promocionar el viaje por vía automovilística otorgando premios a los primeros turistas que lleven a cabo dicha travesía por el cordón andino. La prensa consideraba esta idea digna de encomio por cuanto estimularía de inmediato el tráfico, tanto de personas como de mercancías, con el consiguiente beneficio económico para la provincia.

Como puede observarse, muy poco se había hecho en Salta, mucho quedaba por hacer y mucho por conseguir.
Los primeros árabes que llegan a Salta, lo hacen en la década de 1880 y hasta 1920, la casi totalidad de los mismos eran sirios y libaneses, origen predominante en la colectividad radicada y formada en la provincia a través del tiempo.
Un 11 de Julio de 1920, un grupo de sirios y libaneses crean la “Sociedad Unión Sirio Libanesa”. En esta fecha lo que hubo, fue un acto formal, producto de acercamientos y conversaciones previas entre los miembros de la colonia árabe, comerciantes progresistas en su mayoría, que habiendo satisfecho la necesidad de afincarse, de encontrar un espacio vital, un lugar de arraigo, poco a poco van sintiendo el deseo de tener un lugar de reunión que no fuera el domicilio particular de uno de ellos. Ese mismo día se conforma la Primera Comisión Directiva como sigue:

Presidente: Félix F. Lávaque
Vicepresidente: Juan P. Samson
Secretario: Juan Abraham
Prosecretario: Chauki Zarif
Tesorero: Nazario Amado
Protesorero José Dagum
Vocales: Angel Abraham
José Samson
Dergam Jorge
José Chaud
Jacinto Luis
Máximo Bauab
Ramón Amado
Gamil M. Sarsur

El lugar de reunión fue el Hotel Salteño. Una Comisión provisoria se había hecho a la tarea de redactar un proyecto de Estatutos, el que previo cambio de opiniones se aprueba por unanimidad.

En adelante estos sirios y libaneses tomarán el carácter de socios y la posteridad los conocerá e identificará como los “Socios Fundadores”, rindiéndoles homenaje en uno u otro sentido, reconociéndoles como los padres que dieron vida a la institución que identificarán muy pronto con la tierra natal tan lejana, pero tan dentro de sus corazones.

El reconocimiento hacia la patria adoptiva queda demostrado en las palabras de elogio para Argentina, cuyo Himno Nacional fue entonado en la ocasión.

Un vetusto reglamento de la Unión impreso en Tucumán en 1922, organizará la vida de la Institución en sus primeros años escrito en castellano y árabe contiene lo relativo al Nombre y Objeto; a los Socios, la calidad de los mismos, sus deberes y derechos; las Autoridades que tendrían la responsabilidad de regir sus destinos por un lapso de tiempo determinado. Reglamento simple, sencillo, como simple era la vida en sus comienzos, ya llegarían los tiempos en que su existencia se tornaría más compleja por el cúmulo de necesidades que surgen y el número de miembros que se acrecienta con los años, entonces se procederá a modificarlo en 1948, 1964 y 1970, recibiendo el nombre de Estatutos, actualmente en vigencia.

Lo más importante de este documento es que el fin que persigue la Institución, plasmado en su art. 1° y 2° es “… estrechar los vínculos entre los Sirios-Libaneses y toda persona que hable el idioma árabe, residentes en la provincia de Salta y fomentar por todos los medios a su alcance el progreso moral material e intelectual de sus componentes, como así también socorrer a todo socio necesitado”. “… tender al bien común en cuanto no se oponga a sus propósitos fundamentales… estrechar los vínculos de amistad que deben existir entre connacionales, propendiendo al desarrollo de la sociedad y al bienestar de sus miembros, por todos los medios legales”.

Es decir que el objetivo en los primeros años de vida es eminentemente social y cultural, abarcando a los connacionales solamente, y quedando la política y la religión excluidas del local de la Institución.

El aspecto social manifestado en la unión, la solidaridad y la beneficencia es algo que se encuentra muy a menudo en los grupos de inmigrantes de distintas nacionalidades que se arraigan en territorio argentino, canalizado a través del aspecto institucional que ahora nos ocupa.

Si entendemos la cultura como la manera de ser, de sentir y de pensar de una comunidad comprenderemos con suma claridad porqué los fondos de la Sociedad se destinarían desde sus inicios “a fomentar la enseñanza… creando una escuela dentro del local social y una biblioteca”. Representantes de una cultura milenaria, aceptan la de la comunidad receptora, pero el idioma y la cultura árabe será algo que tratarán de mantener vivo como herencia espiritual del terruño que los vio nacer.

En este reglamento ya se habla de que “las economías que la sociedad pueda hacer, serán destinadas a la compra o construcción de un local propio…” En efecto, las primeras reuniones se llevan a cabo en la casa del Sr. Presidente, pero junto a la compra de las primeras sillas y algunos muebles más, se desea alquilar un local que sirva de sede provisoria hasta que la adquisición de una propiedad se haga realidad. Surgen como posibles locales, los altos de las calles Florida esq. Alvarado y la alternativa de los altos de las calles Ituzaingó esq. Urquiza. Se busca que el inmueble tenga salones amplios.

A partir del 1° de setiembre de 1920 se alquila el inmueble de Florida esq. Alvarado (altos) individualizándoselo con una placa de bronce. Una de las primeras medidas que se toman es la comunicación de su Constitución a las Sociedades hermanas y análogas. Se inician las gestiones ante el Poder Ejecutivo a los efectos de lograr la personería jurídica, la que es otorgada mediante decreto de Noviembre 22 de 1920.

Desde sus primeros meses se suceden los actos de beneficencia, nombrándose una comisión encargada de atender a los enfermos socios y no socios. En el local social una alcancía “Caja de los Pobres”, estará destinada en adelante para que los socios depositen sus limosnas, a fin de ayudar a los pobres sin gravar a la institución. Las ayudas se darán en la medida que la pobreza sea acreditada mediante documentación justificada.

Al año de su creación, se inician las gestiones para la compra de un terreno, ubicado donde actualmente funciona la Sociedad, solo que es el primero de una serie de anexiones por compras posteriores que se irán verificando en el transcurso del tiempo, cuando incrementada la masa societaria sea necesario proporcionarle más comodidades y distracciones.

En 1921, la calle San Martín será conocida como Corrientes, pero sus perpendiculares ya llevarán el nombre que hoy detentan, es decir Alberdi y Florida. Las primeras referencias que se tienen del terreno es que “… está ubicado en lugar centralísimo con gran frente sobre la calle Corrientes el cual pertenece en propiedad exclusiva a la Srta. Lucinda Quiroz, quien ha ofrecido enajenarlo por el precio de Nueve mil pesos moneda nacional, abonado de contado “(1) Los títulos de dominio examinados por un escribano público data de 1824, fecha en que el inmueble había sido adquirido por compra por el Coronel del Ejército Dn. Juan Manuel de Quiroz, abuelo paterno de la vendedora vale decir que como títulos eran excelentes y muy buenos.

Se conforma una comisión para reunir los fondos necesarios, que muy pronto emprendería una gira por el ramal de Embarcación para recolectar el dinero que permita la adquisición del terreno. Grande es el entusiasmo que anima a estos primeros socios, el sueño de la obtención de un techo propio, se estaba convirtiendo en una realidad, “… que sea a la vez exponente y demostración visibles del esfuerzo y poder del pueblo árabe, puestos al servicio de un alto pensamiento de humanidad y convivencia social”. Era necesaria esta seguridad para la consecución de los propósitos fundamentales que habían motivado la creación de la Sociedad.

El día domingo 26 de febrero de 1922, la Comisión Directiva concurre al lugar con el fin de estudiar y conocer la propiedad, sus límites y orientarse en los trabajos y mejoras que se proyectan realizar.

Se habla de terreno, pero es evidente que el mismo contiene una construcción antigua a la que se debe acondicionar para trasladar los mueves y poder la Comisión sesionar en su local propio, previas “modificaciones y composturas necesarias más urgentes”.

Satisfecha esta inquietud material, la espiritual surge de inmediato. El hecho de contar con varios libros donados y que la biblioteca provincial haya ofrecido prestar los suyos, permite el funcionamiento de una incipiente biblioteca, designándose un encargado y los días de atención al público.

Pero no iban a contentarse estos hombres de empresa y comerciantes prósperos con un arreglo precario de la sede social, considerándose como conveniente la reunión de $10.000 m/n para la construcción. Una parte se obtiene de una colecta efectuada en Buenos Aires, ¿y el resto?, se idea una rifa que tuvo como primer premio un automóvil Ford con arranque eléctrico y como segundo, una máquina de escribir “Underwood”. A esta le sucederá otra, los premios un auto Ford y una bicicleta marca “Bianchi”. Evidentemente ideas es lo que sobraban, tesón, trabajo y una actividad sin par que logran una marcha progresiva y ascendente de la institución. En las asambleas ordinarias que se suceden dos veces al año (enero y julio) se va dando cuenta a la masa societaria de los trabajos alcanzados, en este caso, todos los relacionados con los proyectos edilicios.

A fines de 1923 se cuenta con el dinero provisto, pero se conviene que pase el período de lluvias a los efectos de iniciar los trabajos de construcción, no obstante ello, para ganar tiempo, contándose ya con los planos respectivos, se los presenta ante la Municipalidad para su aprobación.

Aspecto del Buffet

En marzo de 1924 se inician los trabajos de edificación recibiéndose donaciones en dinero y en especie como fue el obsequio de toda la madera necesaria para la construcción, aportada por un socio propietario de un aserradero ubicado en el interior de la provincia. A pesar de todo este aporte, los gastos exceden a lo acumulado por lo que se dispone hipotecar el edificio de la entidad en el Banco Hipotecario Nacional, facultando al presidente llevar a cabo los trámites pertinentes y que en su momento consistieron en “percibir del Banco la cantidad de cédulas hipotecarias que el mismo Banco acuerde a la Sociedad, los negocie para convertirlas en dinero, otorgue y firme las escrituras públicas respectivas, obligando a la misma Sociedad a la devolución del préstamo en los términos y condiciones con los intereses y comisiones que rigen en dicho Banco, de acuerdo con sus leyes y reglamentos, resoluciones y prácticas”. (2)

Y como siempre la preocupación por el progreso material no anula las ansias espirituales, la Institución organiza actos de agasajo al Dr. Habib Estéfano a quien se lo califica como “Hombre de letras e intelectual de gran talle que hoy es huésped grato de nuestras colectividad en Buenos Aires donde está dando conferencias en los círculos intelectuales del país, con el sólo propósito de poner de relieve ante la opinión pública quien es el sirio libanés, su historia, su contribución eficaz a la civilización humana en los pasados siglos y en una palabra haciendo conocer en los continentes, lo que son en verdad los desconocidos y lejanos Líbano y Siria” (3). Todas estas cualidades mencionadas más el hecho de haber estado en contacto permanente con la Institución hasta su muerte, la llevan a ésta a colocar su nombre a la Biblioteca que forma parte de su patrimonio cultural.

Durante los primeros seis años de vida, no se había materializado la idea de la escuela de enseñanza del idioma y la cultura árabes, uno de los más caros propósitos que animaron desde su nacimiento a la Sociedad, esto seguramente fue motivado por la falta de espacio físico y comodidades, pero ya a principios de 1927, se nombra al profesor Rachid Farah “quien posee documentación que lo habilitan para el cargo” (4).

La inauguración del edificio como sede social será motivo de la apertura de la sociedad a otros miembros de la comunidad salteña que acompañen a los socios en tal evento. Al poco tiempo se la dota con una cantina a la que años más tarde se la denominará buffet.

Reunión de camaradería

Muchos habían sido los gastos porque una vez concluida la construcción se hace necesario vestir y adornar la casa; a principios de 1928, el Estado de la Caja Social era completamente deficitario, muchos socios adeudan varias cuotas sociales, existen muchos recibos a cobrar porque los pagos no se efectivizan, en visto de ellos se trató de subsanar el asunto aguzando el ingenio, era necesario salvar la dificultad y poner las cosas relativamente al día. El proyecto que se aprueba dispone la emisión legal de ciento veinte acciones ordinarias e intransferibles sin intereses y con la amortización del 20% anual, siendo el valor real de cada acción cincuenta pesos m/n. Estas acciones debían ser colocadas parcial o totalmente entre los socios de la entidad y nunca podrían ser colocadas a menos precio del expresado en el título. La Sociedad se hizo solidaria del valor que representaban.

A los ocho años de su fundación, sus miembros, expresan una idea que sin lugar a dudas anidó en ellos desde el mismo momento de su nacimiento: ese día 11 de julio se consideraría como fecha sagrada y memorable para todo sirio-libanés que se encuentre afiliado a la Sociedad. Como ellos no tenían días patrios para festejar debían hacerlo en el aniversario de la institución. Evidentemente esto era así, pues Siria y Líbano, luego de haber soportado el dominio otomano desde el siglo XVI, finalizada la Primera Guerra Mundial, quedan bajo protectorado francés y recién adquieren su independencia en 1946. Recién entonces recordarán como fecha patria, el día en que Siria y Líbano, se vean libre de todo otro dominio extranjero.

En los primeros años de la década del 30, nacerá la actividad deportiva, como consecuencia de la compra de un terreno situado detrás del local social. Con gran júbilo recibe la masa societaria la noticia de la nueva adquisición que produce la revalorización del edificio social. Una nota presentada por la juventud solicitando el destino del terreno para la creación de una cancha de deportes, inducirá a la práctica del mismo.

Esta vez la compra del terreno como la financiación de la obra que se debe llevar a cabo en él se efectivizan con dinero prestado y devolverlo oportunamente conforme los plazos fijados.

Habiéndose nivelado el terreno y levantado las respectivas paredes, se concluye que lo más apropiado era construir en él una cancha de Tenis que a la vez sirva para la práctica del Basket Ball. Claro que ya anteriormente, se había conformado una Comisión de Jóvenes que toma a su cargo la propaganda más activa en favor de la creación de canchas de deportes. Muy pronto la donación de una partida de madera, permitirá la fabricación de banquillos destinados a las mismas. Simultáneamente se decide crear la Sección Deportiva dentro de la Institución y unirla a la Cultural. Una Comisión compuesta por niños y jóvenes de la colectividad toman a su cargo la iniciativa de buscar socios para la referida Sección. Esta unión durará varios años, luego cada una continuará una vida independiente dentro de la Sociedad con sus respectivas autoridades.

La idea de que a la juventud es necesario ofrecerle algo más útil que el juego para templar la salud física y moral, lleva a la Institución en el año 1941, a ampliar la superficie destinada al deporte, comprando dos fracciones de terreno, una sobre la calle Corrientes y otra colindante por el este con el inmueble de la asociación.

Por esta época, se instituye el mes de Julio como “mes de feria” para facilitar el ingreso de socios, se cobra un importe ínfimo como cuota de ingreso. La medida tiene resultados muy satisfactorios a tal punto que ante el aumento de la masa societaria que concurre a la institución, surge la idea de reformar en parte el edificio ampliando y modificando sus dependencias en forma tal que el mismo se coloque a tono con las necesidades del momento, considerándose imprescindible la ampliación del buffet, la construcción y habilitación de una sala-biblioteca, arreglos de revoque, pintura en general.

La Sub Comisión de Cultura y Deporte trabaja activamente, y como fruto de esta actividad, se colocan juegos infantiles en el campo de deportes, lugar de sano esparcimiento para la niñez de la colonia. En la faz cultural se concreta en 1948 la organización e inauguración de la Biblioteca de la entidad, disponiéndose que llevará el nombre de quien fuera en vida permanente benefactor de la Sociedad “Dr. Habib Estéfano”.

En este año, reformados los Estatutos que rigen la Institución se produce una importante innovación que repercutirá en la composición de la masa societaria. En efecto, suprimida la condición que con respecto a la nacionalidad, se fijaba en los anteriores, en adelante se permitirá el acceso como socios activos a personas que no necesariamente debían ser sirios, libaneses o descendientes de éstos. Dos situaciones de hecho producen este cambio. En efecto, por aquel entonces, un grupo de personas que no reunían las condiciones de nacionalidad árabe, pero de reconocida honorabilidad, eran asiduos concurrentes a su local, como simpatizantes de la institución, compartiendo horas de franca camaradería con los asociados y estaban dispuestos a incorporarse como socios activos. Por otra parte, disposiciones legales no admitían distinción de nacionalidades para el ingreso de asociados a las instituciones civiles.

El deporte y la cultura siempre en su faz ascendente. En deporte se afilia la entidad a la Federación Salteña de Tenis, con lo cual se concreta la unificación de este deporte salteño llegándose a la práctica racional y orgánica del mismo en beneficio de todos sus asociados. Invitaciones de otros clubes provinciales y de la Asociación Argentina de Lawn Tenis, permiten a representantes de la Institución, participar en campeonatos a nivel nacional e Internacional. La Sección Deportiva es reconocida oficialmente por la Dirección Provincial de Educación de la Provincia en 1950, año en que se autoriza la práctica de gimnasia para los asociados de la entidad y la contratación de un profesor que tenga a su cargo la enseñanza de la misma. Pronto se creará una cuenta especial para registrar el movimiento de fondos de la Sección, con el objeto de especificar allí el origen y el destino de los mismos. Muchos provienen del aporte de los socios, kermeses, feria de platos, bailes sociales y el destino será el permanente arreglo de las canchas de tenis y la compra de libros para la Biblioteca.

Aspecto de salón de conferencias

El Cultura, en el año 1949, la Sociedad cumple con una de las más nobles finalidades que se tuvieron presentes para su fundación, al decidir organizar Los Juegos Florales, eventos que no constituían una novedad en la Provincia, pero esta vez será la Sirio Libanesa como comúnmente de la denominaba, la que cursará las invitaciones para participar a todos los valores intelectuales y artísticos de la ciudad. Muy significativo resulta que entre las propuestas de los trabajos en prosa y verso, se haya fijado como tema “Canto al Inmigrante”. Una iniciativa de esta naturaleza prestigiaba a la entidad y honraba a sus componentes, máxime cuando los resultados que se alcanzaron con tal evento, superaron todos los cálculos en su aspecto moral, social y cultural. La prensa por medio del diario El Tribuno de reciente fundación, dedicó un número especial. La Institución había contribuido a la cultura del pueblo de Salta. Así lo entendía el Gobierno de la Provincia, que le done la suma de $4.000 m/n.

En sus 29 años de vida, la Sociedad se manifestaba plena de realizaciones materiales y espirituales y con muchos proyectos para efectivizar aún. En el aspecto económico había logrado un cambio sumamente favorable ya que sus ingresos permanentes se habían aumentado en un 360% aproximadamente en relación a los períodos anteriores. El cuadro de utilidades obtenidas y que figuran en el Balance respectivo, ponían en evidencia la holgura con que se desenvolvían las finanzas de la Entidad.

Permanentes subsidios para los connacionales en estado de indigencia y campañas para recolectar fondos a los efectos de la adquisición de ropas y víveres con destino a los pobladores indigentes de la campaña, forman parte de su quehacer diario. Las entidades de Beneficencia de la provincia reciben su aporte, el que puede ser permanente por un período determinado o por una única vez. Todo dependía de la situación financiera por la que atravesara, teniendo en cuenta que siempre estaba en procura de mejoras materiales para ofrecérsela a sus asociados. Las campañas organizadas por el gobierno de la provincia, de allegar fondos para luchar contra algún flagelo que afectaba la salud de la población, la tenían permanentemente como la Institución que en forma incondicional se hacía presente con lo recaudado entre sus socios. Todas estas respuestas en ayuda a la Comunidad receptiva llevan al Gobierno a propiciar el nombre de República de Siria para una calle de la ciudad, medida esta que se efectiviza por Decreto N° 13.408 del 3 de junio de 1952.

La Asamblea Extraordinaria del 14 de octubre de 1951, se reúne a los efectos de poner a consideración de la masa societaria, todo lo relacionado a la ampliación del edificio de la sede social, en una superficie aproximada de 600 m2: plano confeccionado por el constructor, costo por la obra, financiación y medidas a adoptarse a los efectos de reunir el dinero necesario para hacer frente a tal erogación. Con esto se está cumpliendo un sueño acariciado desde tiempo atrás. Con esa excepcional habilidad para las finanzas se decide no recurrir a ninguna institución crediticia que otorgue el capital necesario, los fondos vendrían por otro lado “… se emitirán 200 acciones de $1.000 cada una las que serán rescatadas en el término de seis años y devengarán un interés del 8% anual. Estos títulos podían ser rescatados antes del término fijado si así los considerase la Comisión Directiva. Las acciones serán colocadas entre los asociados de la entidad y personas que se interesen en adquirirlas. Además se establecería una cuota adicional de $15 mensuales para los socios activos por el término de 2 años. Con los fondos provenientes de las acciones, de la cuota adicional mencionada, con los ingresos por concepto de servicios de buffet y el efectivo con que cuenta actualmente la Sociedad podrá reunirse una suma aproximada a los $400.000 m/n para hacer frente a la obra proyectada” (5). El costo había sido estipulado en $350.000 m/n, lo que equivalía a un precio de $580m/n por m2. Aquí se incluía la construcción del Salón para Biblioteca y Sala de Sesiones, aceptándose a su vez la propuesta para construir la terraza contigua al departamento de planta alta que cubriría el ala izquierda del edificio. Asimismo se imponía la ampliación y refacción de la instalación de luz eléctrica acorde con la nueva distribución del edificio social, gestionándose el suministro de corriente alternada en lugar de la continua que tenía la sede social.

Aspecto de salón de conferencias

Y todo esfuerzo llega al éxito, sobre todo cuando es compartido como en este caso. Febrero de 1955 sería la fecha indicada para celebrar las fiestas con motivo de la inauguración de las ampliaciones. Pero para entonces, la institución acusa una sensible baja en su situación económica porque no todos los socios que se habían comprometido con la suscripción de acciones, cumplen. Era necesario gestionar un préstamo ante algún banco para aliviar la referida situación de modo de poder cumplir con el pago de los compromisos contraídos. La solución vino como siempre del apoyo de varios socios integrantes de firmas comerciales, quienes suscriben documentos por la suma de $40.000m/n, los que son descontados en el Banco Sirio Libanés de Buenos Aires. El mayor endeudamiento se produjo por la adquisición de muebles y accesorios para verter a la casa conforme a la nueva jerarquía que había adquirido con sus nuevas instalaciones. Era necesario que los asociados comprendieran la magnitud del esfuerzo realizado en beneficio del confort de los mismos. Previo a la inauguración la Comisión Directiva que por entonces regía los destinos de la Institución, había aceptado la visita de un diseñador enviado por la casa Baratti Muebles de la Capital Federal. Este recorrió las instalaciones y luego de examinar los ambientes preparó un magnífico diseño con un presupuesto que alcanzaba la suma de $163.410m/n, que se consideró razonable atendiendo al sistema de financiación del pago por parte de la Sociedad que decidió tal inversión.

Como el trabajo y el cumplimiento de sus fines, se canaliza a través de las subcomisiones, aparte de la de Cultura, ya separada de la de Deporte y de Fiestas, se crean la de Hacienda, que tendría a su cargo el estudio de los problemas económicos, ventas de acciones, etc.; Homenajes Póstumos; Propaganda y más tarde la de Buffet con tareas inherentes al control de ese servicio, lista de precios etc. Encargada de redactar un ante proyecto para llamado a licitación privada del buffet, que no se podía confiar a cualquiera. Se necesitaba una persona que mantuviera la disciplina dentro de la sede social.

A cada una de las Sub Comisiones, se les solicita una actividad más intensa en su campo de acción, ya que las necesidades y apremios económicos de la entidad obligaba a un esfuerzo mayor para recaudar fondos de acciones ya suscriptas y gestionar el aporte de otras nuevas. Se autorizó por ejemplo a la Sub Comisión Deportiva a emitir Bonos de Honor de distintos valores, pro-campo deportivo, para ser colocados entre amigos y simpatizantes de la entidad, sin incluir a los socios. Asimismo y a pedido de la Sub Comisión de Cultura, se autorizaba el funcionamiento en la Sede Social de una Peña Folklórica bajo su dirección. Esta última si bien es cierto que en algunos momentos parecía anulada en su accionar, aduciéndose la falta de fondos y el plan de una estricta economía que la situación aconsejaba, había auspiciado un concierto lírico, una conferencia sobre “El Arabe y su influjo en las raíces de la estirpe argentina”, dos conciertos de guitarra, un concierto de violín, un festival de “Arte Folklórico”, un acto de homenaje a la memoria de Habib Estéfano. Actuando además como intermediaria en la propagación y venta de libros.

Salón Güemes

Para lo sucesivo se estipula, respecto al funcionamiento de las sub comisiones, que se deja al arbitrio de sus respectivos presidentes el sistema interno a adoptar para su funcionamiento, con la obligatoriedad para estos de comunicar a la Comisión Directiva en la primera oportunidad de la labor que desarrollen o el trámite que estén efectuando en su accionar acompañando las rendiciones de cuentas y documentación pertinente, detalles que serían insertados en el Libro de Actas.

Debemos recordar aquí la labor cumplida por el “vocal de turno”, a quien podríamos calificar como “ojos y oídos de la institución”, son los que denuncian las incidencias habidas entre los socios dentro de la sede social, ante la Comisión Directiva quien promueve investigación, declaración y careos si fuere necesario entre los protagonistas, imponiendo las sanciones correspondientes a la gravedad de la falta cometida, pudiendo ir desde un llamado de atención, suspensión o expulsión de los socios. La sanción impuesta no entiende menoscabar la

Llegar a dicha Embajada un informe trimestral acerca de la forma y marcha de la enseñanza del idioma, su capacidad, su labor docente y los resultados logrados en el campo de la realidad con la enseñanza del idioma. El material didáctico para su cometido lo proporciona la Embajada y a través de ella la República Arabe Siria efectiviza sus haberes al maestro.
Pero retrocedamos al año 1958 para resaltar una encomiable labor social de la entidad, al propiciar una ayuda efectiva a la Filial Salta de A.L.P.I.; de la reunión llevada a cabo en sus instalaciones surgirá la Asociación de Ayuda a A.L.P.I, correspondiéndole a su representante ejercer la presidencia de la nueva institución. La donación de la Sociedad alcanza la suma $ 12.534,20 m/n para fines de ese año.

Las tareas específicas relacionadas a la construcción de la pileta, parecieron llegar a un punto muerto. En lo que respecta al presupuesto y cálculo de recursos establecidos por personal especializado, ascendía a principios de 1959 a la suma aproximada de $600.000m/n. Con dicho monto no fue posible resolver la iniciación de la construcción por el elevado costo que podría acrecentarse en poco tiempo, no estando por aquel entonces, al alcance de los recursos de la Sociedad. Sin que por ello llegue el desánimo y con “paciencia, ese temple que parece estar lejos de los hombres contemporáneos y que es una de las virtudes que distinguen a los árabes” (6), supieron esperar el momento propicio para construir lo que tanto deseaban. Mientras ello ocurriera, dedicarían sus esfuerzos en otra dirección y fruto de ellos fueron sendos ranchos criollos levantados donde hoy se ubica la piscina, los que sirvieron para reunirlos en asados de amistad y franca camaradería. Este espíritu de empresa también se canaliza en la ampliación de la sede social comprendida en el sector de los baños y terraza contigua, para su habilitación y construcción de un salón con ventanales a la canchas de tenis, con un presupuesto de $ 162.844,78 m/n.

La Institución llegó a tener un Seguro de Vida Colectivo para socios, respondiendo a una propuesta cursada por la Caja Nacional de Ahorro Postal en abril de 1961. Abarcó a los socios activos y fundadores con un capital básico uniforme de $3.000m/n y una prima abonada por los mismos recargándoseles en la cuota social. Para el caso se resolvió que poder gozar de este beneficio implicaba estar al día en el pago de sus cuotas. La Caja Nacional de Ahorro Postal emite la Póliza del Seguro a partir del 1 de octubre de 1961. Desde un principio la institución acarreó problemas con el mismo pues muchos socios no pagaban en término y su morosidad repercutía negativamente en la Institución, la que aparecía como deudora de la Caja, por lo que continuamente se los exhorta a hacer efectivas sus cuotas respectivas por adelantado que es como la Sociedad debía abonar. Se llega al año 1965 y la situación pareciera haberse mantenido sin variantes, ya que muchos socios se resisten a pagar y solicitan una rebaja en el capital del Seguro de vida. El 13 de noviembre de 1966 por Asamblea Gral. Extraordinaria se resuelve por 29 votos contra 15 la anulación del mismo y el cobro por vía judicial si fuera necesario de la deuda de los socios por primas de seguro. Las razones que se esgrimen para tales medidas son muy atendibles, los atrasos permanentes en que incurren los socios en el pago de las primas que trae como consecuencia directa la mora en la cuota societaria, fue lamentable realmente que los asociados no supieran interpretar las bondades del seguro. De 300 socios solo 136 estaban asegurados, lo que indica la falta de interés en el mismo.
Una nueva ampliación de la Sede se proyecta suma a los muchos logros materiales. Se realizaría en la parte alta y buffet, para permitir una mayor expansión a los asociados, separando de esta manera a los juegos que no son propios de la juventud y sí de la gente madura, pudiendo instalarse de esta manera en la parte baja, sala de billares, ajedrez, ping-pong. Se contempla asimismo mejora en la cocina y en el bar que son insuficientes. La estimación de la obra se calculaba en la suma de $ 1.500.000 a $ 2.000.000 m/n, conclusiones a la que arriban arquitectos e ingenieros socios a quienes se había consultado. Para financiar esta obra se organiza una rifa que tendría como único premio un automóvil Fiat 1.500 Gran Classe. Se sortearía el 11 de julio de 1967 por medio de la Tómbola Salteña. Sorpresivamente y debido a pedido de la masa societaria, como prioritario, se destina el dinero de dicha rifa, para la construcción de la pileta, pese a tener ya los planos de ampliación de la sede social. El costo total del natatorio de 25m x 12m, era aproximadamente de $4.000.000m/n incluidos los vestuarios. La rifa había dejado a la institución la suma de $552.175m/n y si se quería llevar adelante la ejecución de la piscina, era necesario emprender una nueva rifa millonaria para fines de 1967. Más aún, cuando O.S.N. había manifestado no haber problemas para que la entidad ejecute la obra. En el lapso de 6 eses dos vehículos son sorteados, pues el nuevo Fiat 1.500, único premio, se rifa el 29 de diciembre en coincidencia con la celebración del día del Asociado.

A principios de 1968, pasado el período de lluvias, la Empresa Bettella Hnos inicia los trabajos de excavación.
Para llevar adelante esta obra, se modifica el desenvolvimiento financiero de la Sociedad, se hacen reformas drásticas en cuanto a concesiones en general se refieren, esto sumado a ajustes previstos permiten contar en lo sucesivo con una cifra mensual que oscilaría entre los 250 y 300 mil pesos para emprender los planos y proyectos que se encontraban ya aprobados.

Los gastos normales de la Institución en lo sucesivo se cubrirían con las cuotas sociales, ingresos de billar y arrendamiento. Se observa una justa administración reduciendo todo aquello que resultaba antieconómico a la sociedad. Así, si por ese entonces reaparece un Boletín titulado “El Árabe”, por obra de la Sub comisión de Cultura, esta publicación nada cuesta aquella, ya que es editado con el aporte de avisos de comerciantes socios y de quienes no lo son. Este continuaría apareciendo en la medida que las noticias y acontecimientos los requirieran.

Analizándose los distintos pormenores de la obra, se llega a la conclusión de que la cifra que antes se tenía como costo total de $4.000.000m/n sólo correspondía al 50%, pero a su vez la cifra es de $8.000.000m/n podía ofrecer alguna variante ante las diferencias de precios que podían suscitarse.

Se cuenta con asesoramiento ad-honorem de socios, sobre toda cuestión inherente a la construcción. Así se acepta el presupuesto presentado por el constructor Ramón Ricardo Grande para obras sanitarias e instalación del equipo de recirculación de agua en la suma de $545.000m/n. Luego se resuelve la compra del purificador y recirculador de agua marta “Permutit” a la firma Lockwood y Cía. S.A.I.C en la suma de $ 804.000.

A mediados de 1969, se llevan invertidos $3.816.146m/n en la pileta, los trabajos están muy avanzados. Este natatorio estaría provisto de todas las comodidades, incluyendo vestuarios con agua fría y caliente, purificador de agua y revestimiento de azulejos.

El edificio de la Sede Social ya cuenta con gas natural.

En etapa de construcción de la pileta no se no se pudo contar con las canchas de tenis, pero hubo habituales torneos de lota y actividades afines, realizándose varios campeonatos de Billar, destacándose el del Noroeste Argentino a Tres Bandas.

En el cincuentenario de la Institución, entre los diferentes actos realizados, está el de bendición e inauguración de la pileta de natación. Resolviéndose habilitarla provisoriamente a fines del 70 para poder brindar a los asociados y simpatizantes de este deporte aunque sea en forma regular, el utilizar la misma durante la temporada. Y ya en el primer semestre del 71 se trabaja activamente para la habilitación de las dos canchas de Tenis y el acondicionamiento del campo deportivo.

Cumplida esta etapa, la ampliación de la sede social se imponía. Dos años más tarde en setiembre del 73 se inauguraría.
En deporte, la práctica del Tenis no siempre fue excelente, en junio del 79 y luego de largos debates, se decide levantar las canchas, pues desde algún tiempo atrás, esta actividad deportiva se tornaba deficitaria. Con esta medida se trata de permitir la diversificación de otros deportes, por pedido de los mismos socios. La participación de los tenistas en la Asociación Salteña de Tenis era mínima y no se realizaban torneros de relevancia, su existencia se justificaba con la práctica activa del mismo por una cantidad apreciable de asociados. Esto sólo dura aproximadamente un año, porque en julio del 80, vuelven los torneos de tenis y continuarán con éxito hasta el momento. En 1989 se habilita el Jardín de Tenis para niños de 5 a 8 años, lo que significa un estímulo y atracción para los niños que componen la familia de la entidad.
En 1982, al mismo tiempo que se reúne un Fondo Patriótico por Malvinas de $ 160.000.000, se amplía la superficie territorial adquiriendo un terreno lindero el que inmediatamente es desmalezado y emparejado, el objetivo que se persigue con el mismo es el tener un espacio verde para beneficiar la funcionalidad de la pileta. A esta superficie se agregarán tres facciones más de 177 m2; de 4,80 x 3,50 y de 12m2, la última compra tiene características especiales, pues se pues se paga con construcción en los terrenos del vendedor, dichos trabajos ascendieron a la suma de $ a. 52.425.

“En lo que a edificación se refiere, vemos a una imponente fachada que identifica al Club no tanto por su estilo que no es puro, sino una mezcla de elementos con distintas corrientes que prevalecían en ese momento, cuanto porque a través de los años sigue siendo hermoso en lo que a estética se refiere, dado el pobre asentamiento que se ha ubicado en sus inmediaciones. Su fachada de doble altura con aberturas propias de la época, altas y angostas rejas, que tienen un valor artesanal; la clásica entrada con doble puerta y las escalinatas que realzan el ingreso; líneas rectas y suaves curvas con molduras que enriquecen pero a la vez no sobrecargan como en algunos estilos (franceses, barroco, etc.) La clásica verja sobre línea municipal de piedra y rematando con sus rejas como salvaguardando la cultura, la poesía, la tradición… Cosa curiosa es que desde el punto de vista del estilo no se toman nada del morisco, arabesco que identificarían al Club por su sola presencia y siendo tan espectacular como estilo, por el contrario toman estilos europeos para la identificación sobre todo en fachada que es la carta de presentación del mismo”. (7)

La Institución se hace acreedora en el 82 de un predio de 8 has., donado por el Gobierno de la Provincia, en las adyacencias del barrio La Loma, Camino a San Lorenzo identificado como Lote 2. Muchos proyectos se tenían en mente para realizar en el mismo, como lotear 4 has. De las 8 adjudicadas para que los compradores instalen bungalows, delineamientos de calles que deberían llevar el nombre de países árabes; construcción de un mini hotel, albergues etc.
Se llega incluso a presentar un anteproyecto para el futuro camping en donde se ubicaban los espacios a cubrir y las funciones de cada uno de los locales esbozados. Pero el agua era un elemento vital para la puesta en marcha en forma definitiva para la obra. Se solicitan estudios de factibilidad a la Universidad Nacional de Salta y A.G.A.S. El informe del Dpto. de Aguas Subterráneas al evaluar el sector donado indica la existencia de “estratos de baja permeabilidad y por ende de escasos caudales a los cuales se suma la contaminación de sales y prácticamente con nula recarga, lo que hace predecir una zona no apta para perforaciones con el fin de alumbrar agua subterránea. En zona de interés, objeto de la donación son prácticamente nulas las posibilidades de realizar una perforación con el fin de conseguir agua, por lo menos en un entorno de 1.000m/n.

Allí quedaron todos los anhelos y las aspiraciones de este grupo de hombres que como un desafío se habían propuesto crear un gran ente… El 26 de octubre de 1987 la Cámara de Diputados de la Provincia priva a la Institución de la donación por no haber podido llevar adelante su proyecto.

En el presente se busca con autoridades municipales un terreno que sea fiscal y se adecue a las necesidades de la entidad para requerirlo a las autoridades gubernamentales y así llenar el anhelado proyecto del camping.

Los últimos pasos de la entidad en la faz cultural se centran en un programa radial que desde junio de 1986, se emite por Radio Nacional, dedicado a la colectividad árabe; Las 1eras Jornadas de Cultura Árabe organizadas en noviembre de 1984 por el Instituto Argentino Árabe de Cultura Filial Salta, que funciona en la sede social, en la Sala de Cultura que lleva el nombre de Habibi Dergam Yazlle en homenaje al expresidente y 1er. Cónsul de la República Árabe Siria, quien en vida tuvo una relevante actuación en el medio; las 2das. Jornadas Regionales de Cultura Árabe e Islámica; exposiciones de pintura sobre porcelana, adornos y objetos de valor que hacen al arte árabe, vestidos típicos, trabajos de nácar, exposiciones de pintura de fotografías, murales, cursos sobre arabismo en la Salta Cultural, lo que la presenta como un receptáculo de todas las manifestaciones culturales; conferencias sobre drogadicción; conciertos de piano.

En lo que a deporte se refiere, aparte de la habilitación del Jardín de Tenis, se dispone que la sub-comisión de padres, dependiendo de la sub-comisión de padres, dependiendo de las sub-comisión de deportes se hará cargo de los gastos del natatorio, a partir del mes de abril de 1989, incluyendo honorarios del profesor, gastos de coloro y otros por el mantenimiento del agua. También asumen la adquisición de la caldera y su instalación, para climatizar el natatorio, todo lo cual pasa a ser patrimonio de la entidad.

Los nadadores están consiguiendo importantes logros a nivel nacional, internacional y por ende provincial. Ya se ha completado la instalación de la iluminación de las canchas de Tenis.

En el período 87-88 nace la Sub Comisión de Jóvenes quienes inician su actividad con la exposición de Fotografías de las Mezquitas de Córdoba (España), trabajo que se realizará conjuntamente con el Instituto Argentino Árabe de Cultura. Realizan reuniones periódicas con actos culturales, bailes, deportes. Haciendo todo esto en aras que la juventud enrolada en la Institución tenga ocupaciones útiles, que despierte en ellos la vocación de servicio como así tomando experiencias para cubrir en su momento los cuadros de dirigentes de la entidad

En el mes de octubre organizó el 6° Encuentro Nacional de Juventudes Argentino Árabes, con el siguiente objetivo: afianzar las costumbres, conservar la raza y la cultura árabes.

Actualmente la Institución cuenta con 510 socios activos, 735 socios protectores, 70 socios especiales y 35 vitalicios.

El balance General al 30 de junio de 1990 es como sigue:

Recursos: Australes 140.091.556,46
Gastos: Australes 95.916.627,48
Resultado Neto: A 44.174.920,99
Total del Activo: A 55.506.459,59
Total del Pasivo: A 11.293.800,43

Al cierre del presente trabajo no se puede dejar de mencionar a la Comisión Directiva que actualmente rige los destinos de la Institución, porque gracias a su esfuerzo, esta historia se hace realidad en las páginas de un libro:

Presidente: Dr. Guadi V. Dagum
Vicepresidente: Sr. Jorge Danduch
Secretario: Dr. Edmundo Chagra
Pro secretario: Dr. Celin Balut
Tesorero: Ing. Luis Dagum
Pro tesorero: Cr. Miguel a Siufi
Vocal Titular 1°: Arq. José Dagum
Vocal Titular 2°: Sr. Gabriel I. Haddad
Vocal Titular 3°: Sr. José Danduch
Vocal Titular 4°: Dr. Eduardo Elías
Vocal Titular 5°: Lic. Rodolfo Dantur
Vocal suplente 1°: Cr. Pedro S. Padilla
Vocal suplente 2°: Dr. Hugo Amado
Vocal suplente 3°: Sr. Enrique J. Dagum (h)

Ofrenda floral en un Aniversario de la Sociedad

III
A los 70 años de vida de la Institución, el balance que presenta es altamente positivo por haber cumplido acabadamente con los fines que se propusieron sus fundadores al momento de su nacimiento.

Se mantiene en el plano preferencial de las Grandes Instituciones, afianzándose día a día, situación esta que debe enorgullecer y provocar en los socios una reacción positiva en el sentido de continuar en el camino trazado para respaldar con dignidad, desde este suelo que los cobija, a ambas patrias que les han enseñado a manifestarse con gratitud hacia sus semejantes.

La Comisión Directiva tiene una importancia enorme para el futuro de la Institución. Siempre realiza la labor encomendada, con el mejor de los propósitos y animada del anhelo común del que participan todos por igual. Las hubo unas más activas que otras, debieron actuar también en diferentes circunstancias históricas más o menos favorables para la consecución de los fines, la mayoría cumplió una amplia gestión con positivos resultados para el desarrollo normal de todas las actividades, habiendo resuelto asuntos de mayor importancia con criterio justo y ecuánime.
No siempre las Comisiones Directivas contaron con el apoyo de los socios, pero justo es reconocer que muchos de éstos supieron apoyarla económicamente en momentos que más lo necesitaba.

La acción social siempre ha respondido y responde a los requerimientos de las instituciones de caridad, beneficencia, es una obra social que debe continuar sin detenerse.

Se nota un profundo arraigo de la colectividad en la vida ciudadana, participando de los actos públicos, presentando sus respetos a las autoridades constituidas, rindiendo honores a los héroes de la patria adoptiva solo para la 1° generación y suelo natal para los de la 2° generación en adelante. La 1° con el corazón puesto en su patria lejana, supo imprimir en sus descendientes amor a la tierra que los cobija y que día a día los ve luchar para su subsistencia.

A través de su abundante correspondencia se puede apreciar que la Institución mantiene contacto con sus congéneres y que como ella fueron surgiendo en el interior de la provincia y en el resto del país.

Son depositarias de la Bandera Siria las Escuelas “Dr. Benjamín Zorrilla de la ciudad de Salta; “Coronel Vicente de Uriburu de Tartagal; Martina Silva de Gurruchaga de Rosario de la Frontera; Marco Avellaneda de Metán y Escuela de Villa Obrera de Embarcación. Es depositaria de la bandera del Líbano en nuestra ciudad, la escuela Remedios de Escalada de San Martín. Todas en su momento recibieron el generoso aporte de la institución, en libros y material didáctico muebles y materiales de construcción para llevar a cabo una u otra refacción.

La actividad deportiva, no siempre es uniforme en su evolución, hay períodos en los que no es muy intensa, dependiendo de factores exógenos o endógenos, pero sí la necesaria como para mantener el nombre de la Institución en el mundo del deporte. Es una actividad que actualmente tiene a superarse porque así lo exige el propio prestigio de aquella.

Muchos trabajos materiales son de envergadura, estos son los que la mantienen en un primer nivel de prestigio; otros no son tan importantes, pero no dejan de realizarse para obtener mejoras y adelantos que se van proyectando a los largo del tiempo y están destinados a brindar mayores comodidades a los asociados.

La situación económica de la Institución se mantiene prácticamente en un novel normal, teniendo en cuenta el cúmulo de realizaciones y pese a las múltiples y pronunciadas variantes que se producen en otros órdenes, factor este que es superado merced a la colaboración de los asociados.

Se nota la lucha diaria para que el prestigio de la Sociedad se acreciente y que nunca su jerarquía disminuya. Expresión continuada de gratitud hacia los socios fundadores quienes señalaron el camino a seguir.

En los Balances Generales presentados, surgen las cifras del Activo y del Pasivo, con un capital líquido que siempre va en aumento, muy pocas veces se habla de un estado deficitario. Los órganos de Fiscalización que actúan en los distintos períodos coinciden en que luego de proceder a efectuar un minucioso estudio de la documentación sobre el manejo de los fondos sociales en el transcurso de cada ejercicio, surge del mismo la corrección de las personas que tuvieron a su cargo el control y ejecución de las tareas, revelando a su vez el celo en el cuidado de los intereses, salvaguardados por la acción honesta de los dirigentes.

Hay períodos que transcurrieron sin hechos concretos, pero con perspectivas anticipadas que significan siempre una esperanza que a la larga se traduce en acción progresiva para la Sociedad.

A través de muchos años de lucha y trabajo, la Sociedad Unión Sirio Libanesa de Salta ha cimentado su prestigio y estimación pública que es motivo de auténtica satisfacción y orgullo para todos sus socios. Esto debe inducirlos no sólo a mantener la herencia que recibieron de sus antecesores, sino también de acrecentarla, llevarla y jerarquizarla aún más.

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